Inicio / Manuel García / La Danza de las Libélulas (versión completa)

La Danza de las Libélulas (versión completa)

Manuel García

Pánico (2005)

Ahora parece que yo
debo mirar hacia el mar,
descubrir la noche y su reflejo entre los botes.

Mañana vas a encontrar
una flor que te dejé
contra el pecho abrazarás su suave fuego.

Y en una danza sutil
libélulas del jardín
cruzarán el cielo de tus sentimientos.

Es decir,
belleza que quiero olvidar,
me llama, me viene a buscar.
Me hace soñar

Es decir,
que con la violencia del mar
quisiera volver a besar
hasta sangrar.

Y aunque hace años que yo
vivo tan lejos del mar,
siempre vuelvo al pueblo donde imaginé hace tiempo

A mi damisela y su flor
con su sombrilla y mi amor
damisela del jardín de las camelias.

Es decir,
belleza que quiero olvidar,
me llama, me viene a buscar.
Me hace soñar

Es decir,
que con la violencia del mar
quisiera volver a besar
hasta sangrar.


Ahora debiera hacer
golondrinas de papel
y dejarlas en el viento de tu pensamiento.

Antes de ponerme a hablar
debiera poder reír,
pero ahora lloro y mi palabra es un demonio.

Niños, ya puedo ya decir
palabras para jugar:
tres tristes trigo trillaban, me enseñaban.

Ay, gallito de color
¿a dónde puedo vivir?
¿en el campo? ¿en el desierto, de donde yo vengo?

A veces suelo creer
que mi alma ya no está bien.
Luna llena, mejor me la dejas bajo tierra.

Barquito del ancho mar,
yo siempre espero por ti
en un puerto que se ha llevado el tiempo.

A mi damisela y su flor,
mi madre con su dolor.
Todo lo que pienso son solo recuerdos.

Pero quisiera cantar
los versos de un buen amor,
tener un laúd donde poner toda virtud.

La luz de un viejo farol,
mi padre con su overol,
todo el sueño, todo lo bello y lo bueno.

Ahora que sé que hay en ti
semillas de tanta luz,
nazcan de tus manos cielos estrellados.

Dos caballitos de mar,
un remolino y un sol,
y el destino de un amor que ya adivino.

Y trata de bendecir
mi agüita de toronjil,
que esta pena parece que ya no duela.

Recuerdo un día especial,
los dos mirando hacia el mar.
En mí vive y en el diario que me escribes.

Recuerda, nuestro corcel
puede volar hacia el sol
y encontrar el oro en el corazón de un loco.

Son figuras de papel,
un perro, un árbol, un pez
y los niños que vendrán por el camino.

Todo esto es para reír,
todo esto es para llorar.
Todo vive como una película en el cine.

En el anuncio se ven
un barco, un pájaro, un tren
y un avión que vuela escribiendo primavera.

Es decir,
belleza que quiero olvidar,
me llama, me viene a buscar.
Me hace soñar

Es decir,
que con la violencia del mar
quisiera volver a besar
hasta sangrar.

Instagram ¡Síguenos!

Más Manuel García